Milicia y Diplomacia. Los diarios del Conde de Jordana (1936-1944)

Francisco Gómez-Jordana Souza

Burgos, 2002

ISBN: 84-87528-45-7

312 páginas

20,30 € 

     
El Autor

En sus Diarios –inéditos hasta ahora– el Conde de Jordana, artífice de la neutralidad española durante la II Guerra Mundial, revela la lucha tenaz que hubo de sostener, durante sus dos mandatos como Ministro de Asuntos Exteriores, para mantener en equilibrio el timón de la política exterior de España. Sus enfrentamientos con Serrano Súñer; los avatares y tensiones de su relación –casi diaria– con el General Franco; las presiones de algunos generales para forzar a Franco a otra forma de Gobierno; los detalles de las negociaciones a tres bandas con Alemania y con los Aliados; éstos y otros muchos aspectos de la vida y la política españolas de 1936 a 1944, quedan reflejados en estos Diarios de quien –después de haber sido el General más joven del Directorio de Primo de Rivera y el último Alto Comisario en Marruecos de la Monarquía de Alfonso XIII– desempeñó, entre otros, los cargos de Presidente de la Junta Técnica del Gobierno Nacional, Vicepresidente del Gobierno, Presidente del Consejo de Estado y, en dos ocasiones, Ministro de Asuntos Exteriores.

Un libro insólito –prologado inteligentemente por el historiador Carlos Seco Serrano– en el que el lector llega a conocer la visión íntima de un gran caballero español que, hasta el momento de morir, dedicó su vida, con lealtad y sacrificio enormes, al servicio de su patria.

RAFAEL GÓMEZ-JORDANA PRATS, comentador y responsable de la edición de estos Diarios, logró –junto con sus hermanos– preservar hasta hoy los escritos más íntimos de su padre, enriqueciéndolos con los resúmenes de conversaciones del Conde de Jordana y de Franco con Embajadores extranjeros, que le fueron entregados confidencialmente por quien actuó de intérprete en aquéllas.

Embajador, conferenciante y autor de varios libros, fue sobre todo testigo excepcionalmente próximo de la difícil tarea llevada a buen fin por su padre, como Ministro de Asuntos Exteriores, para mantener a España neutral durante la II Guerra Mundial.